No lo podemos negar, la mayoría de las personas cuando piensan en odontología inmediatamente su mente genera una serie de pensamientos y sensaciones asociadas a dolor, frustración y tortura (¡ay! el ruido de la famosa maquinita).

Es increíble como a través del tiempo se ha mantenido en el inconsciente colectivo la imagen del odontólogo torturador; en lugar de verlo como el profesional de la salud que es un aliado imprescindible en el mantenimiento y recuperación del bienestar físico, emocional y social, que realmente es.

Los años de ejercicio profesional, a través de las vivencias con los mismos pacientes, nos han dado una visión más amplia de los beneficios que una persona puede obtener al recibir tratamiento odontológico.

Estudios científicos, realizados con la finalidad de determina el impacto de la salud oral en adultos mayores, han dado prueba irrefutable de que esta puede afectar la calidad de vida, bienestar e integridad física y emocional de las personas, contribuyendo a acelerar o desacelerar el   proceso mismo de envejecimiento.

 

¿Cuáles son los beneficios de gozar de una buena salud bucal?

En primer lugar, es bien sabido que somos lo que comemos; sin embargo, lo que realmente determina una asimilación idónea de los alimentos, es un proceso de digestión adecuado, el cual comienza por una adecuada trituración de los alimentos mediante la masticación, la cual no es posible si hay perdida de piezas dentales.

Una buena masticación hace los alimentos más fáciles de digerir y evita laceraciones en la garganta y el esófago producto de deglutir trozos de alimentos muy grandes. A esto se añade una mejor percepción de los sabores de nuestros platos favoritos.

Por otra parte, la tranquilidad de poder aceptar invitaciones a comer, sin el temor que se nos vaya a caer una prótesis dental mal adaptada, es un plus que solo los que se han auto marginado socialmente por esta razón pueden entender.

Una deficiente masticación se asocia a estreñimiento, dolor de estómago, reflujo esofágico, entre otras dolencias.

En segundo lugar: innumerables estudios demuestran una asociación directa entre algunas enfermedades bucales y padecimientos cardiovasculares, infecciones respiratorias, diabetes, osteoporosis y resultados adversos en el embarazo.

Un beneficio añadido de recibir tratamiento odontológico es la seguridad de saber que no somos portadores de mal aliento o de una sonrisa no acorde a la imagen de persona cuidadosa, limpia, bella e higiénica, que queremos proyectar socialmente.

Por último, la sensación de ligereza, limpieza, pulcritud y buen aliento que siente una persona después de realizarse una rehabilitación bucal integral, no tiene precio, dicho por cientos de pacientes que hemos tratado.

 

Piense: ¿En este momento su boca es fuente de bienestar y satisfacción o de frustración y dolor?

De su respuesta no ser satisfactoria para usted, le invito a incluir el tratamiento odontológico como parte de su rutina de auto-cuidado; es imprescindible y necesario.

❝A veces tu alegría es la fuente de tu sonrisa, pero a veces tu sonrisa puede ser la fuente de tu alegría❞.

—Thích Nhất Hạnh.

 

Artículo publicado en la Revista Vest International 2018.

 

Datos de la Autora:

 

Dra. Zoila Fernández G.

Odontóloga, con más de 25 años de ejercicio profesional. Especialista en Periodoncia y estudios de post grado en Endodoncia Avanzada y Rehabilitación Estética de la Sonrisa.